martes 10 de noviembre de 2009

Setting


Compartir un espacio de análisis es el objetivo de Winnicott. Buscar un analizando-paciente cómplice, juguetón y dado a pensar, elaborando los conflictos psíquicos. Lejos queda como referente Ferenczi con el análisis que intentó de sus pacientes hacia él. Intentó poner patas arriba los cimientos que afianzó Freud.

La atmósfera es muy importante para Winnicott, y es fundamental que así sea ya que dadas las condiciones suficientemente buenas de encuadre, manteniendo horarios, puntualidad, honorarios y un respeto que tiene que ganarse el terapeuta. Respeto que no colisiona con la agresión para permitir que ese "objeto" se mantenga inerme ante los ataques y se pueda hacer la transición al jugar.
Existen personas más inhibidas, fóbicas, en cuyo caso resulta más difícil entablar este tipo de relación confiable por estar más controladas, más perseguidas y ansiosas.

En ese tipo de casos se trata de llevar el análisis a un punto donde se pueda jugar.
Hay que encontrar un sano balance entre la interpretación y el sostén para no fallar.
Recordemos que la interpretación es interesante y que sólo en algunos casos Winnicott prefería no intervenir así, el ejemplo de arriba puede ser uno de ellos.
Sin embargo hay que intervenir activamente para fundamentar el espacio transicional con una participación mutua de los intervinientes en la relación.
Esto puede ser muy bello.

Cito una pieza que gustaba a Winnicott: "En la playa de interminables mundos, los niños juegan". Tagore.

lunes 9 de noviembre de 2009

El Uso de un objeto y la relación por medio de idnetificaciones

...deseo recordar que el rasgo esencial del concepto de objetos y fenómenos transcicionales es la paradoja y la aceptación de esta...
Para usar un objeto es preciso que el sujeto haya desarrollado una capacidad que le permita usarlos. Esto forma parte del paso al principio de realidad...
El desarrollo de la aptitud para usar un objeto es otro ejemplo del proceso de maduración como algo que depende de un ambiente facilitador.
Lo que existe entre la relación y el uso es la ubicación del objeto, por el sujeto, fuera de la zona de su control omnipotente, es decir, su percepción del objeto como un fenómeno exterior, no como una entidad proyectiva, y en rigor su reconocimiento como una entidad por derecho propio...

Así mismo interesa señalar esto desde el ángulo opuesto, y decir que la destrucción del objeto es la que lo coloca fuera de la zona del control omnipotente del sujeto...
gracias a la supervivencia del objeto el sujeto puede vivir una vida en el mundo de los objetos, cosa que le ofrece inmensos beneficios; pero es preciso pagar el precio, en forma de la aceptación de la creciente destrucción en la fantasía inconsciente vinculada con la relación de objeto.

El postulado central de mi tesis afirma que en tanto que el sujeto no destruye el objeto subjetivo (material de proyección), la destrucción aparece y se convierte en un aspecto central cuando el objeto es percibido de manera objetiva, tiene autonomía y pertenece a la realidad "compartida". Esta es la parte difícil de mi tesis, por lo menos para mí...la destrucción desempeña un papel en la formación de la realidad, pues ubica el objeto fuera de la persona. Para que así suceda son necesarias condiciones favorables.

En la práctica psicoanalítica los cambios positivos que se producen en esta zona pueden ser muy profundos. No dependen del trabajo interpretativo, sino de la supervivencia del analista a los ataques, lo cual implica e incluye la idea de la inexistencia de un cambio de calidad para pasar a la represalia.

Lo fundamental es la supervivencia del analista y que la técnica analítica se mantenga intacta.

Hace falta el término "destrucción", no por el impulso destructivo del bebé, sino por la posibilidad de que el objeto no sobreviva, lo cual significa también un cambio de actitud.
Se trata de un nuevo enfoque de todo el tema de las raíces de la agresión.
En la teoría ortodoxa siempre se encuentra presente el supuesto de que la agresión es una reacción al encuentro con el principio de realidad, en tanto que aquí el impulso destructivo es el que crea exterioridad. Este es el elemento fundamental en la estructura de mi argumentación.
Esta cualidad de "ser siempre destruido" hace que la realidad del objeto sobreviviente se sienta como tal, fortalece el tono del sentimiento y contribuye a la constancia del objeto. Ahora se lo puede usar.

Secuencia:1) elsujeto se relaciona con el objeto; 2)el bjeto está a punto de ser hallado por el sujeto, en lugar de ser ubicado por este en el mundo; 3) el sujeto destruye el objeto; 4) el objeto sobrevive a la destrucción; 5) el sujeto puede usar el objeto.
págs. 117-127 REALIDAD Y JUEGO. Gedisa. D.W. WINNICOTT

domingo 8 de noviembre de 2009

Winnicott parte dos, un romance literario

Sigo releyendo la obra de Winnicott. Hoy en un rato que he tenido antes de hacer unos recados he leído ciertos aforismos que me han dejado lleno de placer.
Winnicott nos muestra que el jugar es una forma de psicoterapia. En un epígrafe habla de la técnica del jugar y allí explica en qué consiste su mirada a "el jugar".
Vuelve a repetir que se trata de conducir a la zona de juego al paciente porque "el juego es terapéutico", lo dice para niños y para adultos.
Esto tiene que ver con una atmósfera distendida donde poder enloquecer temporariamente, suspender la razón y la censura para poder pensar, asociar y crear.
Es otra manera de ofrecer un espacio donde se de la asociación libre pero jugando. Se trata de una manera lúdica de curar que cuesta tomarse en serio dados los clichés antiguos de las escuelas psicoanalíticas. Seguiremos jugando, yo seguiré con Winnicott y otros, en el consultorio también "jugaré", pero un juego sin reglas, improvisado, en un medio de contención donde cabe facilitar la intepretación del propio paciente quien sabe pero no descubre aspectos fundamentales de su sufrimiento. Somos asistentes, como bases de baloncesto o medio centros que brindan la pelota para que llegue a término.
Seguimos jugando.

sábado 7 de noviembre de 2009

Poemas T.S. Eliot


En continuidad con el post anterior les dejo unos poemas de T.S. Eliot, poeta releído por Winnicott.

T.S. ELIOT (Missouri, USA, 1888-Londes, 1965)


LA MUERTE DE SAN NARCISO



Ven bajo la sombra de esta roca gris
Entra bajo la sombra de esta roca gris,
Y te mostraré algo distinto, lo mismo de
Tu sombra extendiéndose sobre la arena al alba, o
Tu sombra saltando tras el fuego contra la piedra carmesí:
Te mostraré su ropa y miembros manchados de sangre
Y la sombra gris sobre sus labios.

Una vez caminaba entre el mar y los acantilados
Cuando el viento le hizo consciente dé sus miembros
sucediéndose suavemente
Y de sus brazos cruzados sobre el pecho.
Al caminar por la pradera
Estaba ahogado y sosegado por su propio ritmo.
En el río
Sus ojos se percataron de los ángulos agudos de sus ojos
Y sus manos, de las puntas agudas de sus dedos.
Sobrecogido por tal conocimiento
No pudo vivir al modo de los hombres, y se convirtió
en un danzante ante Dios
Si caminaba en las calles citadinas
Parecía pisotear los rostros, convulsos muslos y rodillas.
Así que surgió del fondo de la roca.

Al principio estaba seguro que había sido un árbol,
Entreverando sus ramas una con otra
Y trenzando sus raíces una con otra.

Luego supo que había sido un pez
Con el vientre blanco y resbaladizo atrapado entre sus dedos,
Retorciéndose en su propio puño, su antigua belleza
Fija por un instante en las puntas rosáceas de su nueva belleza.

Después había sido una muchacha
Acorralada en los bosques por un viejo borracho
Y así conoció al final el sabor de su propia blancura
El horror de su propia tersura,
Y se sintió borracho y viejo.

Se convirtió entonces en un danzante ante Dios.
Como su carne estaba enamorada de las flechas en llamas
Danzó en la arena ardiente
Hasta que las flechas llegaron.
Mientras las abrazaba, su carne blanca se rindió a lo rojo
de su sangre, y halló satisfacción.
Ahora él es verde, seco y manchado
Con la sombra en los labios.

(Traducción: Alberto Blanco)




EL PRIMER CORO DE LA ROCA



«Se cíerne el águila en la cumbre del cielo,
El cazador y la jauría cumplen su círculo.
¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!
¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!
¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!
El infinito ciclo de las ideas y de los actos,
infinita invención, experimento infinito,
Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;
Conocimiento del habla, pero no dei silencio;
Conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.
Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,
Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,
Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.
¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?
¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?
Los ciclos celestiales en veinte siglos
Nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo.»

(Traducción: Jorge Luis Borges)

LOS HOMBRES HUECOS

I

Somos los hombres huecos
Somos los hombres rellenos
Inclinados unos con otros
La cabeza llena de paja. ¡Pobres!
Nuestras voces secas, cuando
Susurramos juntos
Son suaves y sin sentido
Como el viento sobre el pasto seco
O pies de ratas sobre vidrio roto
En nuestra bodega seca
Figura sin forma, sombra sin color,
Fuerza paralizada, gesto sin movimiento;
Aquellos que han cruzado
con mirada decidida, al otro reino, al de la muerte
Recuérdennos, -si es que lo hacen- no como perdidas
Violentas almas, sino sólo
Como los hombres huecos
Los hombres rellenos.


II

Ojos que no me atrevo a encontrar en sueños
En el reino de los sueños de la muerte
Ellos no aparecen
Allí los ojos son
Luz solar sobre una columna rota
Allí, está un árbol balanceándose
Y las voces son
En el canto del viento
Más distantes y más solemnes
Que una estrella desvaneciéndose.
Déjame estar lejos
En el reino de los sueños de la muerte
Déjame también ponerme,
Tales disfraces deliberados
Saco de rata, piel de cuervo,
Cruces del campo santo
Que se comportan como el viento se comporta
No mas cerca -
Ni siquiera en ese encuentro final
En el reino de las penumbras
III


Esta es la tierra muerta
Esta es tierra de cactus
Aquí las imágenes de piedra
Se levantan, aquí reciben
la súplica de la mano de un hombre muerto
Bajo el parpadeo de una estrella que se desvanece.
Es así
En el otro reino de la muerte
Despertando sólo
A la hora en que estamos
Temblando con ternura
Labios que podrían besar
Componen rezos para piedras rotas.


IV

Los ojos no están aquí
Aquí no hay ojos
En este valle de estrellas que agonizan
En este valle hundido
Esta mandíbula rota de nuestros reinos perdidos
En estos últimos lugares de reunión
Vamos a tientas, juntos
Evitando hablar
Reunidos a la orilla del río caudaloso
Ciegos, a menos
Que los ojos reaparezcan
Como la estrella perpetua
Rosa multifoliada
Del reino crepuscular de la muerte
La única esperanza
De los hombres vacíos.

V

Aquí vamos alrededor del espinoso peral
Espinoso peral espinoso peral
Aquí vamos alrededor del espinoso peral
A las cinco en punto de la mañana .
Entre la idea
Y la realidad
Entre el movimiento
Y el acto
La sombra cae
Porque tuyo es el reino
Entre la concepción
Y la creación
Entre la emoción
Y la respuesta
La sombra cae
La vida es muy larga
Entre el deseo
Y el espasmo
Entre la potencia
Y la existencia
Entre la esencia
Y el descenso
La sombra cae
Pues ligero es el reino
Pues ligero es
La vida es
Pues ligera es la
Así es como el mundo acaba
Así es como el mundo acaba
Así es como el mundo acaba
No con una explosión sino con un gemido.

Winnicott en relecturas: Realidad y Juego

Estoy releyendo "Realidad y Juego" de Winnicott. Está repleto de citas memorables.
Por ejemplo la de que "lo natural es el jugar y el Psicoanálisis es el juego más sofisticado del siglo XX". O aquella en la que dice que el tratamiento transcurre en una zona donde se solapan dos áreas de juego, la del paciente y la del terapeuta. Él habla como psicoterapeuta que tiene el bagaje de trabajar en el Paddington Green Children´s Hospital donde trataba la "hipocondría de las madres", suena provocador y así era Winnicott. Un señor inglés juguetón y muy inteligente que se salió de los márgenes del psicoanálisis y de la sombra de la gran Melanie Klein para cambiar "el jugar como verbo sustantivado", antes técnica de análisis y usarlo como método de psicoterapia e investigación. De ser una forma, véase "El Psicoanálisis de niños" de M. Klein, donde el juego es el medio para explorar la psique del niño, Winnicott lo emplea como una técnica (la llamaremos en homenaje a Ferenczi "activa"). Así da mayor contenido a la demanda de la madre que acude al hospital y en su consultorio puede inventar el "juego del garabato" y llegar a la siguiente conclusión: el psicoanálisis visto desde Winnicott es un espacio donde poder jugar y cuando el paciente no está preparado el análisis ha de centrarse en llevar al paciente al terreno del jugar. Klein hablaría de la posición esquizo-paranoide y de la posición depresiva, conceptos que incorpora Winnicott. Quizá el jugar tiene que ver con esa posición de reparación y creatividad que dirige hacia la salud al paciente, inexorablemente. Pero se trata de alcanzar esa "posición". Complejo trabajo del terapeuta que ha de brindar un medio ambiente suficientemente bueno.
Tampoco se queda en eso último Winnicott. También habla de aprovechar las fallas del analista en un contexto donde el analista era un ser infalible. Antes otros como Otto Rank y Ferenczi habían dudado de esto. Lacan habló del Sujeto Supuesto Saber pero él quiso reinventar el psicoanálisis y Winnicott lo hizo sin tanto ruido. Ahora, de manera diferida se descubre su obra, un autor poco estudiado en los programas curriculares. Solamente se estudia su contribución sobre los objetos transicionales y los fenómenos transicionales. Lo importante sobre ello es "el uso que hace del objeto" el niño, no el objeto, otra contribución de Winnicott.
Y como suele pasar con un buen libro, sus lecturas sucesivas aportan una mayor penetración en el texto y una mejor comprensión. Por ello invito a leer este texto ya que es una pieza que abre un hito en la historia de la psicoterapia. Digo psicoterapia por englobar a toda la psicoterapia porque como dice Echegoyen: "soy psicoterapeuta y en momentos de gran lucidez soy psicoanalista, ser psicoanalista todo el tiempo es muy difícil", cito de memoria.
Winnicott invitó a comprender el trabajo del análisis desde el disfrute, y esto acompaña la atmósfera de su obra y de su consultorio. También fue un terapeuta duro que a veces hacía interpretaciones demasiado largas. Recuerdo que durante un verano ingresó en un hospital psiquiátrico a una colega que luego escribiría un relato sobre su análisis con él, se trata de Margaret Little.
En definitiva, fue una persona y un profesional con muchos matices cuya riqueza psíquica se reflejó en su trabajo. Precioso el material que nos brinda aunque políticamente se situara en el Grupo Intermedio de la Sociedad Británica de Psicoanálisis, Grupo que en la práctica, según algunos no fue tan intermedio, Winnicott cita en el texto "Realidad y Juego" a Anna Freud y Melanie Klein, también a Wolff con el concepto de "objetos fetiche", aunque él no se caracterizara por el trabajo obsesivo enciclopédico de citar a otros, él inventaba y a veces coincidía, podría ser valorado como criptomnesia en según que pasajes pero la gran parte de su obra es tremendamente original, ofreciendo un nuevo psicoanálisis aunque en lo referente a los "pacientes neuróticos mantengo la técnica clásica de Sigmund Freud", dice Winnicott.
Estamos en la clínica del vacío, patologías fronterizas y una nueva modalidad asistencial, es prudente conocer a autores como Winnicott.

viernes 6 de noviembre de 2009

Cita Nietzsche


Me ha enviado este aforismo una persona que se siente en una isla sentimental, tal vez no sea la única.

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.Friedrich Wilhelm Nietzsche

jueves 5 de noviembre de 2009

Cien Sonetos: Soneto I Pablo Neruda

Matilde, nombre de planta o piedra o vino,
de lo que nace de la tierra y dura,
palabra en cuyo crecimiento amanece,
en cuyo estío estalla la luz de los limones.

En ese nombre corren navíos de madera
rodeados por enjambres de fuego azul marino,
y esas letras son el agua de un río
que desemboca en mi corazón calcinado.

Oh nombre descubierto bajo una enredadera
como la puerta de un túnel desconocido
que comunica con la fragancia del mundo!

Oh invádeme con tu boca abrasadora,
indágame, si quieres, con tus ojos nocturnos,
pero en tu nombre déjame navegar y dormir.