PEACE

jueves, 13 de noviembre de 2008

Sobre el TLP; Segunda parte del libro Deja de Andar sobre Cáscaras de Huevo

Se trata de un libro de divulgación de alto nivel de interés para sujetos que entran en contacto con personas que sufren este trastorno, para terapeutas y para curiosos. Es un excelente libro, aquí-en esta breve reseña- se revela el pensamiento del TL (tal y como le llaman en el texto). El libro tiene ricas aportaciones de personas que viven con TLs, denominados en el texto no-TLs y se advierte que el no-TL puede tener TL, aceptemos la paradoja. Un texto muy interesante. Ed. Pléyades.


Jamie: es importante que los amigos y familiares de personas con TLP se den cuenta de que somos mucho más que nuestra conducta. No somos “cosas” que tienen que ser “tratadas” o “manejadas” como en “¿cómo manejar a un borderline?”. Las personas deberían ponerse en nuestro lugar e intentar sentir empatía, porque la conducta TLP y los sentimientos son sólo exageraciones grotescas de la conducta y los sentimientos normales.

X: Negar nuestros problemas es un mecanismo de defensa que nos ayuda a los borderlines a mantener el dolor y el miedo bajo control. Cuanto mayor sea el miedo mayor será la negación. Por favor, por favor, por favor, no intentéis quitarles la negación a los borderlines que no están preparados para afrontar la oscuridad interior. Puede ser lo único que los mantiene vivos. Palabras de un TL al grupo de apoyo de no-Tls en Internet.

Nadie te puede hacer sentir inferior sin tu consentimiento. Eleanor Roosevelt.


Diane: Puedo entender por qué los no-TLs -curiosa denominación- discuten sobre las patologías, las iras, y las cosas ruines que pueden hacer los borderline. Un TL tiene la capacidad de destruirse a sí mismo y a todo el que esté cerca. Es saludable descargar este dolor.
Pero a veces, en el transcurso de los libros y la discusión y la terminología clínica, estas razones por las que comenzaste la relación han desaparecido. No te enamoraste de un borderline porque tenías algún anhelo de ser destruido. Lo hiciste porque la persona tenía buenas cualidades. Y estas son tan características de la persona como lo son las malas.
Cuando las cualidades destructivas comenzaron a manifestarse, lo asumiste convenciéndote a ti mismo de que al final, las buenas cualidades reemplazarán a las malas. Bueno, quizás lo harán, quizás no. Los no-TLs no son masoquistas, son optimistas, lo que puede o no tener resultado. Es duro dejar ese optimismo y abandonar una relación que por otra parte es tan buena.

Jim (no-TL): Encontré la obsesión inicial de mi mujer por mí muy halagadora. Quiero decir, nunca pensé que mereciese ese tipo de atención. Otras mujeres no me prestaron tanta atención. Pero ella me veneraba. Es más fácil sentirme bien conmigo cuando estoy con alguien que me reverencia.
Pero nuestra relación era como una adicción. Continué volviendo a por más, a pesar de mi mismo, lleno de autodesprecio e incluso como una ligera vergüenza: “Me odio por quererte”.
La veía como una granuja encantadora que alimentaba mis fantasías desesperadas; sólo creyéndome a medias sus halagos, me pavoneaba bajo la inesperada, e intensa luz de sus plenamente deslumbrantes atenciones. Así comenzó nuestra relación de montaña rusa; viviendo por delegación, a través de sublimes, y vertiginosas alturas, era sacudido por repentinas y desesperantes bajadas, las vueltas hacia atrás, los ilógicos giros cabeza abajo, las impresionantes paradas, y más tarde, la ausencia, el silencio, la monotonía al final.

No es para tanto dicen,
Es tan sólo la clase de locura a la que te acostumbras
Pero ¿a dónde te escapas cuando el miedo acecha a tus sueños?
¿Cómo calculas la importancia de estas cosas? Carrie Newcomer, “La locura a la que te acostumbras”, de “El único hijo de mi padre”.
-Sobre ser Etiquetado y Estigmatizado-
Wendy: A veces me enfado por haber tenido que luchar con este demonio (el TLP). A nadie le gusta un borderline. A la sociedad no le gusta. A los psiquiatras no les gusta. Somos caóticos, agresivos, manipuladores y estamos furiosos con el mundo. Pero mira dentro del alma de un borderline (si puedes llegar ahí) y encontrarás algo muy diferente. Miedo. Desesperación. Abandono. Una increíble sensibilidad.
Majida: Ya es suficientemente difícil admitir que sufres depresión. La gente tiende a mirarte con recelo después de semejante revelación, como si esperasen que te lances a por la pistola cargada más cercana. Así que intenta explicar a alguien el TLP. Ya puestos, podrías marcarte al fuego una Esvástica en la frente y empezar a tararear “Helter Skelter”.

Jacob: Muchas veces creo que mi familia y amistades todavía no consiguen ver que algo malo está ocurriendo en mi cerebro. Parecen creer que actúo de esta manera cuando quiero y que puedo cambiar mi humor al azar. Siguen diciéndome que intente un remedio de hierbas o que me controle o que no piense de una cierta manera, y no comprenden lo difícil que es modificar años y años de pensamientos neuróticos.

Kamala: Mi madre y mi padre abusaron de mí física, sexual y emocionalmente. Recuerdo a mi padre corriendo por toda la casa tratando de atraparme para poder pegarme. Mi madre era una alcohólica, y cuando él no me estaba haciendo daño, era ella la que me lo hacía. Nunca me quisieron o les importó lo que yo sintiese, así que nunca tuve la oportunidad de pasar por el proceso natural de individualización y separación.
Cuando me hice adulta, salí al mundo “real” pareciendo normal. Pero no tenía concepto del “otro” y ningún tipo de límites. Para mi subdesarrollado sentido del yo, las personas a mi alrededor eran extensiones de mí misma. Me odié y abusé de mí misma, así que los odié y abusé de ellos. Como no sabía dónde terminaba yo y empezaba el mundo, el mundo era yo y yo era el mundo. Cuando trataba de tener relaciones normales los límites de los demás eran mi peor enemigo. La gente con límites podía decir “no”. Dios mío, “ no” era una muerte cierta; sentía un nudo en el estómago. La forma más rápida de provocarme enfado, era negarme cualquier cosa por cualquier razón.
La gente me veía como alguien exigente, interminablemente caótica, avariciosa, controladora, que manipula a los demás. Pero realmente era el llanto de una niña insaciable, aterrorizada, herida, que aún lucha por crecer y sobrevivir.

William Shakespeare (Hamlet, 1er Acto, Escena (iii):
Esto por encima de todo, que tu propio yo sea verdadero
Y debe continuar como la noche al día
Entonces no serás falso a ningún hombre.

3 comentarios:

__ dijo...

Libro interesante, sin duda.

Pero me gustaría añadir que detrás de todos esos sintomas, tan variados y que llegan a parecer infinitos, hay personas.

Sin desprestigiar, los especialistas intentan catalogar todas mi reacciones en una enumeración de puntos correspondientes a sintomas del TLP.

A veces se les olvida que soy una persona, que como tal, tengo personalidad. No somos simplementes pacientes incómodos y manipuladores, como nos dicen. Somos personas con mucho sufrimiento y dolor dentro. Que no intentamos manejaros o manipularos, simplemente intentamos manejar nuestra propia vida.

Un saludo.

Anónimo dijo...

HOLA BUENOS DIAS ESTOY INTERESADA EN CONSEGUIR EL LIBRO ME GUSTARIA MUCHO LEERLO PERO NO LO CONSIGO EN VENEZUELA MIL GRACIAS SI ALGUIEN ME AYUDA

Rodrigo Córdoba Sanz dijo...

Hola y gracias por los comentarios.
Lo puedes encontrar en la editorial Pleyades. Encárgalo directamente allí. Un saludo.