PEACE

jueves, 1 de octubre de 2009

Conexión emocional


Vicente Aleixandre:

Todo conspira
contra la perduración sin descanso
de la llama imposible


Algunas personas se sorprenden de que la psicoterapia se base en una conexión emocional, las relaciones humanas son fruto de esto, las relaciones de pareja son producto de una conexión emocional, como dice Gottman: "Quizá lo importante sea cómo esas parejas se muestran mutua atención, sin que tenga importancia alguna lo que hagan o de lo que hablen"
Es precioso abrirse a la variedad, los manuales diagnósticos tienden a dirigir la mirada hacia la sospecha de trastorno, y las personas tienen PROBLEMAS y DIFICULTADES, no tienen enfermedades mentales. La enfermedad mental es un mito creado por convención social, primado por alienistas y psiquiatras que viven de gestionar productos de estas formas desviadas de la normalidad. En Japón a la esquizofrenia se le llama de otra manera, en el 2004, en Japón, el término japonés para esquizofrenia fue alterado de Seishin-Bunretsu-Byo (dolencia de la mente dividida) para Togo-shitcho-sho (desorden de integración). Los japoneses pertenecen a otra mirada, y es importante destacar esto para aproximarse a un mismo fenómeno, hay muchas realidades, dependientes del contexto, de la cultura y del sujeto que hace un acto de habla.
Por tanto como "El mito de la enfermedad mental" de Thomas Szasz o su libro "Nuestro derecho a las drogas", el centro ha de estar en la posición de libertad del sujeto. Cierto es que Szasz es libertario y que no gusta de las etiquetas porque restan libertad y constriñen el sentido de la existencia de un sujeto que no puede responder a un rótulo. Por ejemplo podíamos hablar del espectro de las esquizofrenias en lugar de esquizofrenia, no hay una, no hay enfermedades sino enfermos.
La conexión emocional es una mutualidad, un interjuego, un espacio entre, para compartir y crear nuevas experiencias transformadoras del medio ambiente y de los sujetos que participan en ello. Un ¿Qué tal te ha ido? Bien. No es lo mismo que explicar lo que se ha hecho en el trabajo y darle algo más de vuelo y cancha para compartir un espacio en el que se da y se recibe. La conexión emocional en psicoterapia es establecer un vínculo único, singular e irrepetible porque depende de dos personas y tiene un objetivo, que una persona pueda pensar qué le sucede, se pueda ayudar, se le pueda ayudar y a esto podemos añadir que se considere deseable, capaz, fuerte, sensible y creativo. Que logre sentir su vida como realizada con éxito, satisfecho de su paso por el mundo y con ganas de prolongarlo.
Si no es así, podemos hablar de cordura pero no de salud. D.W. Winnicott explica que la cordura no es lo opuesto a la locura sino la salud. Y la salud es tener un área libre de conflictos suficiente para crear, compartir, amar, trabajar y relacionarse con otros de una manera beneficiosa. La conexión emocional no se puede reducir a explicaciones porque es algo vivencial, procedimental, no se utilizan técnicas ni artificios porque depende de como dos personas se relacionan, una tiene el rol de experto (socialmente) y otro el de paciente (también socialmente). La conexión no el yo es lo que cura reza un adagio de Monte Miseria (Anagrama). Marina en Aprender a Convivir lo sitúa como un paso para poder vivir en sociedad y relacionarnos satisfactoriamente, dejando de lado las relaciones frías, deshumanizadas, desafectivizadas, mecánicas y muertas.