PEACE

PEACE
Paz y Ciencia

viernes, 3 de septiembre de 2010

Crisis-Trauma

Hablar de trauma es algo que no resulta tan distante ni ajeno para nadie. El trauma es aquello que desborda las capacidades psíquicas del sujeto. En España y en otras partes del mundo se ha dado una situación de crisis financiera. Esto ha repercutido en los empresarios de manera grave. Se ha abierto una herida profunda en personas honestas, sencillas, con una gran calidad humana. Esta crisis ha roto los negocios de muchos autónomos, haciendo añicos sus ahorros y su proyecto existencial, su organigrama de vida. Ahora supuran dolor como ansiedad, depresión, falta de iniciativa, dificultad para planear y tomar decisiones, dificultad para dormir, ideas fijas, etc.
Es otra clase de trauma.
La quiebra en la identidad en personas que lo han tenido casi todo y ahora no tienen casi nada supone también un cambio en su "modus vivendi", deshaciendo, desmontando, desgajando el fruto de los años trabajado para dejarlo en un recuerdo triste y meditabundo.
El cierre de una empresa es el cierre de una fábrica de ilusiones, de proyectos, de anhelos y deseos. Solemos hablar del sujeto deseante y del sujeto pensante. Aquí hay que hacer zoom a esa idea para rescatar lo que más enjundia tiene el fenómeno de la crisis.
No saber qué hacer, a qué dedicarse, cómo ganarse la vida, cambiar las propuestas de trabajo, el estilo de vida. Son intuiciones fundamentales que atesoran estas personas que se encuentran al borde de un abismo, a veces en las profundidades de este.
El trauma es una situación que desmonta el equilibrio psíquico del sujeto, lo quiebra, la arquitectura sentimental se viene abajo, los presupuestos de vida se desorganizan y las fuentes de alimento emocional y físico se ven comprometidas.
La crisis ha hecho callar a muchos implicados que lloran en silencio la historia de lo que es vivido con frecuencia como un fracaso.
El trauma produce disociación, hay un desdoblamiento, una ruptura en la identidad, un yo traumatizado por las circunstancias amenazantes debe recuperarse de manos de un yo sano, que todavía permanece intacto, en mayor o menor intensidad.
El verbalizar esas heridas, historizar la biografía y dar sentido a la experiencia son pasos para que esa herida se pueda cerrar y el potencial de salud ayude a que ese yo sano o aparentemente normal cubra de recursos al yo enfermo, para eso esa persona necesita de un tiempo, de un espacio y de un calor especial, el de su familia, el de sus amigos y en su caso, el de un profesional que lo asesore. La crisis financiera también ha sido una crisis humana, sólo pésimos programas han hecho algo de eco sensacionalista de estas tragedias. Mientras tanto escuchamos a los políticos hablar sin demasiada conexión con el sufrimiento que se está generando y sin movilizar recursos para ayudar a estos afectados.
Rodrigo Córdoba Sanz.

No hay comentarios: