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miércoles, 9 de febrero de 2011

Khalil Gibran: El Matrimonio y un comentario

El Matrimonio
Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre. Estaréis juntos cuando las blancas alas de la muerte esparzan vuestros días.
Y también en la memoria silenciosa de Dios estaréis juntos.
Pero dejad que los vientos del cielo libren sus danzas entre vosotros.
Amaos con devoción pero no hagáis del amor una atadura.
Haced del amor un mar móvil entre las orillas de vuestras almas.
Llenaos uno al otro vuestras copas pero no bebáis de una misma copa.
Compartid vuestro pan pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos y estad alegres pero que cada uno de vosotros sea independiente. Las cuerdas de un laúd están separadas aunque vibren con la misma música.
Dad vuestro corazón pero no para que vuestro compañero se adueñe de él.
Porque sólo la mano de la vida puede contener los corazones.
Y permaneced juntos... pero no demasiado juntos. Porque los pilares sostienen el templo pero están separados. Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.


Khalil Gibran

Estas líneas son impensables en ciertas culturas, sin embargo pueden resultar valiosas. El matrimonio no puede ser la renuncia a la individualidad, es más debe ser un acicate a la autonomía donde se pueda vivir con la persona amada, respetando los espacios. 
El matrimonio es algo hermoso en su concepción, suele ser el preludio de la descendencia y sugiere momentos de gran destello de felicidad, como la luna de miel, o el compartir una película con una manta por encima. El jugar juntos en la cama, el contarse cómo ha ido el trabajo, el cocinar juntos (o por separado). Pero siempre resulta agradable esa ecuación que una vez me contaron: "El amor es una matemática lábil donde dos es igual a uno". Hay un espacio compartido en el matrimonio y se debe respetar también el crecimiento individual. Resulta engorroso la fusión con la pareja de forma que no se pueda hacer nada sin el otro, esto corresponde a otras épocas, a otras culturas. También hay que destacar el patriarcado de ciertas culturas, que incluso indican a sus hijas con quién se deben casar. Esto abre una profunda herida, cercena el deseo y castra, recuerdo una paciente que viene de Marruecos que soñó con que se le caían los dientes y que los tenía negros, esto en su "diccionario de sueños cultural" tiene una lectura curiosa, un problema para la familia futuro, aunque "no siempre pasa lo que pone en los libros", brillante apunte de la paciente.
Para que un matrimonio sea feliz hay que congeniar el espacio íntimo y el compartido, poco a poco se entrelazan los espacios privativos y se genera un espacio intersubjetivo para sentir y pensar. La pareja y el matrimonio tiene sus épocas, hay que respetar esos momentos y resolver desde el diálogo los motivos subyacentes que generan esa tensión. Algunos pacientes se sienten atravesados de una gran tensión y se descompensan cuando deviene una crisis de pareja o matrimonial. Pero la situación de pareja y el mismo matrimonio son espacios para seguir creciendo, puede ser una experiencia reveladora, iluminadora, un éxtasis y tener un hijo puede ser algo que cambie (casi necesariamente) no sólo la vida instrumental de la pareja y su organización sino también un despertar de sentimientos. El otro día citaba a Vicente Rubio: "Algunas veces hablamos de enfermedades, cuando, en realidad, son sentimientos. El humano es un animal que se diferencia por sus sentimientos, por su inteligencia y por su red social, el lenguaje y la cultura. El matrimonio está atravesado de una herencia familiar, de modelos, de la transmisión a través de la vista y del lenguaje de iconos. El matrimoni oada vez es más diverso, la diáspora afectiva está produciendo muchos tipos de familia, algunas sufren la disgregación de la memoria y la desmembración de los elementos del sistema. Estos son tributarios de una ayuda, en cualquier otro caso, la palabra, el diálogo puede poner encima de la mesa las controversias y tensiones de la pareja, que crece y madura junto con sus miembros a partir de los retos y las dificultades.