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lunes, 21 de enero de 2013

Creatividad en el Trastorno Bipolar

Vincent Van Gogh y su "Noche estrellada"
Heredero del Impresionismo, Van Gogh fue capaz de crear un estilo muy personal, más allá de la luz y el color. Su obra es un claro ejemplo de cómo la pintura puede expresar las emociones y tensiones humanas.

Este gran maestro de la pintura tuvo una vida llena de fracasos. Su carácter inestable se iba alimentando de todo aquello que el pintor no conseguía: trabajos frustrados, desamores, ataques epilépticos, un acercamiento a la religión sin éxito, etc. Todo esto, unido a su fracaso como pintor, aumentó su soledad y desánimo.

Como anécdota, la pérdida de la oreja derecha del artista se dice que fue debido a una discusión con Gauguin; esta versión indica que Van Gogh amenazó a Gauguin con una navaja y que, como consecuencia del disgusto, por la noche se mutiló el lóbulo de la oreja izquierda. A continuación, Van Gogh habría envuelto el lóbulo en un paño y se habría dirigido a su burdel favorito, donde presentó este «regalo» a una prostituta llamada Rachel. Al regresar a su casa Van Gogh pintó el "Autorretrato con oreja vendada", mostrando toda la parte derecha de la cabeza con una venda. El cuadro debió ser pintado delante de un espejo.

Pero su angustia encontraba una vía de escape en la pintura, y aunque no reconocieran su trabajo, no abandonó esta habilidad innata para pintar emociones. Es así como aquel que entonces consideraban un loco se convirtió en un genio. Y es que su estilo, absolutamente personal, es pura fuerza expresiva. Sólo un genio loco como él, con una vida como la suya, es capaz de dejarse llevar por su obra y mostrar su mundo interior de una forma tan sugerente. Él lo conseguía continuamente y “La noche estrellada” es un claro ejemplo.

Vincent se encuentra recluido en el manicomio de Saint-Rémy desde el mes de mayo de 1889 y muestra en sus imágenes lo que contempla desde su ventana, un año antes de que se suicidara. En tan extrema situación, el genio holandés extrajo de su interior esta escena, en la cual la naturaleza estalla, despliega su energía y exhibe todo su esplendor.
De todos los paisajes que creó, este es el más vigoroso y sugerente. La naturaleza lo envuelve todo, deja al ser humano pequeño, que se ve abrumado ante una fuerza que no puede controlar. Van Gogh se debía sentir así, indefenso ante las adversidades de la vida e incluso ante si mismo, incapaz de superar su angustia.

Los colores llamativos y las líneas en espiral del cielo y del ciprés reproducen la inestabilidad de su estado de ánimo y la necesidad de descargar esta frustración que le inundaba por dentro. El ciprés gigante seguramente
es una alusión a la muerte.

CREATIVIDAD

Se cree que la alta creatividad que da lugar a logros importantes podría ser una manifestación de un trastorno bipolar. Ahora se habla de que el pintor Vincent Van Gogh padecía un trastorno bipolar, al menos cuando ingresó en el hospital, en 1889, donde realizó su obra La Noche Estrellada. Este hecho ha dado lugar a la hipótesis de que la creatividad extrema pueda ser una manifestación del TB. La energía creativa podría ser entonces una alteración de la personalidad, lo que nos lleva ya a una deformación de lo que supone ser una persona "normal". Si la alta autoestima, la seguridad en uno mismo, la inquietud por el trabajo bien realizado, la necesidad de estar activo y la creatividad que puede dar lugar a grandes logros son señales de alteración emocional, es casi imposible que hoy en día alguien pueda estar libre de necesitar ayuda psicológica.
Nuevas tendencias en el campo de la psiquiatría intentan demostrar que la "energía creativa", como la que demuestran multitud de artistas, músicos, escritores, poetas y científicos, es una condición de bipolaridad que deberá ser tratada por ellos. Estos nuevos profesionales "diagnostican" con premura, basándose en cartas, escritos, hechos contemporáneos o en otros materiales para aconsejar una terapia cognitiva. La prensa se hace eco de estas manifestaciones y ahora vemos que numerosas personas famosas ya fallecidas han tenido que vivir durante toda su vida sometidos a laberintos emocionales y que gran cantidad de los genios o artistas padecen o han padecido este trastorno. Una de las mayores defensoras de esto es Kay Redfield Jamison, considerada una experta y líder en el tema de asociar creatividad con TB.
Según ella, la manía puede contribuir a la creatividad, y en ciclotimia parece producirse una mayor contribución a la creatividad, y con ella un incremento en la confianza y actividad, aunque pronto termina en un estado que debilita la creatividad.

http://youtu.be/CxRLap9xLag Kay R. Jamison sobre la Bipolaridad
http://youtu.be/rYIYXdVj8xQ Alejandro Sanz -La Música no se Toca- Disco Completo